En Chile, el acceso a la electricidad es un servicio esencial para los hogares, y en los últimos años, se han implementado distintos subsidios para mitigar el impacto económico de las tarifas eléctricas en la población más vulnerable. En este contexto, se han establecido dos mecanismos de apoyo: el Subsidio Pandemia (Ley 21.423), orientado a aliviar la carga económica de los hogares afectados por la crisis sanitaria del COVID-19, y la Estabilización Tarifaria (Ley 21.667), creada para enfrentar el alza en las cuentas de la luz tras el fin del congelamiento tarifario. Ambos beneficios buscan garantizar que las familias de menores ingresos puedan acceder a un suministro eléctrico estable sin comprometer su bienestar financiero.
Subsidio Pandemia
La Ley 21.423, conocida como «Subsidio Pandemia», fue implementada en Chile para mitigar el impacto económico de la pandemia de COVID-19 en los hogares más vulnerables. Este subsidio está dirigido a las familias que se encuentran dentro del 40% más vulnerable según el Registro Social de Hogares y que estén al día en el pago de sus cuentas de electricidad. El beneficio consiste en un descuento directo en la boleta de la luz, aliviando así la carga financiera de los hogares afectados por la crisis sanitaria.
Subsidio Estabilización Tarifaria
Por otro lado, la Ley 21.667, denominada «Estabilización Tarifaria», fue promulgada para abordar el incremento en las tarifas eléctricas tras un período de cinco años de congelamiento de precios. Este congelamiento generó una deuda acumulada de 6.000 millones de dólares con las empresas generadoras de electricidad. La ley establece un aumento escalonado de las tarifas y la creación de subsidios focalizados para los hogares más vulnerables, con el objetivo de amortiguar el impacto de estos incrementos. El gobierno ha implementado procesos de postulación para que las familias elegibles puedan acceder a este beneficio y así enfrentar de mejor manera el alza en las cuentas de la luz.
